Las nuevas leyes de reducción de emisiones empiezan a hacer daño… y no solo por abajo. Según el nuevo director general de BMW Norbert Reithofer los cambios más drásticos que podrían suceder en la marca de la hélice ocurrían debajo del capó (donde por otro lado siempre ocurren las cosas buenas). Y estos cambios consistirían en deshechar los V8 diesel (gracias) que se estaban barajando y la inclusión en la sección M de los 6 en línea turboalimentados.

Esto traerá cola, seguro, es difícil tocar los emblemas de una marca, y si ese emblema es la M de BMW más aun. Por otro lado los turbos nunca han tenido mucho que ver con la sección Motorsport de los de Munich, pero como dicen los chicos de Winding Road la reducción de pesos y los motores pequeños podrían ser la llave de la vuelta a los orígenes tan añorados (ese BMW M3 E30…).
Fuente: Winding Road
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