Que conste que estoy dejando (en parte) de lado el odio visceral que siento por los SUV. Por lo que la crónica debería ser todo lo objetiva que soy capaz de hacerla. Primero seguro que hay gente que piensa que como es capaz Citroën de sacar un todo terreno… si no tienen experiencia ni nada. Pues están muy equivocados, porque Citroën ha ganado el Paris-Dakar varias veces consecutivas consiguiendo incluso un triplete. Pero como ponerse a hacer un “”"”todo-terreno”"”" desde cero es caro, aunque tengas los conocimientos, y por eso se pusieron de acuerdo con los jefes de Peugeot y con los amiguetes de Mitsubishi para compartir gastos.

El resultado es un todo caminos de estos que pisan tanto nuestras carreteras y que posiblemente no pisará nada más, porque el 90% de estos juguetitos no sale de lo negro nada más que cuando lo hacen de forma involuntaria…
El diseño es el habitual de esto cacharros, aunque al C-Crosser lo han comparado con una Berlingo grandota… en las fotos te puede dar esa impresión, pero en directo es otra cosa. Personalmente no lo veo feo, incluso más agraciado que sus compañeros: el 4007 y el Outlander. Por dentro estas medidas generosas se notan y le dotan de hasta 7 plazas. Las dos supletorias del final han sido muy criticadas en cuestión de espacio y tamaño, pero personalmente no las veo muy diferentes a lo que te puedes encontrar en un urbano o incluso en los compactos de la anterior generación. Eso si, el sistema de mover los asientos no creo que esté a la altura de las terminaciones del grupo PSA

Y este es un mal endémico de todos los interiores del coche. No es que estén mal, ni mucho menos, pero viendo las últimas realizaciones de la marca gala te esperas algo más. Por lo demás la vida a bordo es similar al de cualquier engendro aparatejo de estos. Mucho espacio (el tema de las dos plazas del final aparte), asientos duros y una posición de conducción elevada, pero que nadie se lleve a engaño, esa falsa sensación de seguridad es la misma que sientes al llevar una furgoneta grande. Por lo demás solo destacar un sistema de sonido con un disco duro de 30 GB del que estoy enamorado, que además monta un navegador muy majete y un sistema de camara trasera para maniobras (hay que decir que la primera vez que lo uses es posible que dejes el coche a 1 metro de la acera).
Las capacidades dinámicas son aceptables, mejor de lo que imaginé, sinceramente. Pero el grado de comodidad no llega a la suela de los zapatos a una berlina (así que imagínate a la de un C5, con suspensión neumática). Se muestra torpe y con sonidos de rodadura de neumáticos, y fuera del asfalto, aunque también se comporta mejor de lo que te podrías esperar no es un todo-terreno al uso. Su tracción inteligente tiene 3 posiciones: tracción delantera, tracción total con reparto dinámico del par y bloqueo del diferencial al 50% en cada eje. Tampoco es que pudiésemos probarlo al 100% fuera de la carretera, pero mis limitados conocimientos de conducción off-road y el espíritu pistero del C-Crosser no ayudan, pero no te preocupes, si realmente estas interesado en él posiblemente sepas lo mismo que yo y no necesites más… Y si exiges algo más seguramente estés mirando un todo-terreno al uso.

En definitiva un producto que no convencerá a los más camperos, pero si a la nueva ola de gente que se apelotona en los concesionarios para adquirir uno de estos “vale para todo”. Si no le exiges más de para lo que está ideado el C-Crosser cumplirá con con su cometido. En pistas se portará y fuera de ellas el 2.2 HDI (lo mejor con diferencia del conjunto) te mantendrá entretenido (y a lo mejor le da susto a más de un compacto, porque anda bastante el jodio). Un nuevo SUV está en la ciudad….
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