¡No! ¡Mi Ferrari! Eso diríamos muchos al ver por el espejo retrovisor de nuestro súper deportivo tal cantidad de fuego. Y es que invertir tantísimo dinero en un coche para dejarlo así es una locura, pero más locura es aún que un conductor inexperto se haga con los mandos de una de estas bellezas.

A lo mejor deberían dar un curso de conducción antes de venderte el coche como hacen otras marcas. En cualquier caso son muchos Ferrraris los que han ardido ya por darle demasiada chicha, o por lo que sea, aunque pensándolo bien, ¿alguno de vosotros iría a 3 mil vueltas con un F430?




Fuente: Carscoop
Compártelo